“Por la majestad de nuestra patria” es el lema que identifica la candidatura de la dirigente nariñense Claudia Cabrera, quien se registró oficialmente como candidata a la Cámara de Representantes por el departamento de Nariño, en la lista del partido La U. La candidata señaló que su proyecto político parte de una profunda convicción social, construida desde las comunidades, diciendo que su campaña es un ejemplo de perseverancia, resiliencia y compromiso con las causas sociales del territorio.
Durante su registro ante las autoridades electorales, Cabrera estuvo acompañada de amigos, mujeres, jóvenes, líderes sociales y ciudadanos de diferentes sectores, quienes apoyaron en gran medida su esperanza. En un acto simbólico lleno de emociones, la candidata reiteró su compromiso de seguir trabajando desde el campo político para fortalecer los procesos sociales que lidera desde hace muchos años. «Creo en la grandeza de nuestro pueblo, en la grandeza de nuestro país, por eso mi compromiso es trabajar por la región», dijo con firmeza mientras se dirigía a sus seguidores.
La candidata declaró que su misión política no se limita a una campaña electoral, sino que responde a un mandato directo de las comunidades. Enfatizó que su trabajo debe impulsar iniciativas que impulsen el desarrollo integral, la seguridad y la apertura de nuevas oportunidades para que Nariño sea reconocido como una zona de potencial estratégico para el país. «Vamos a trabajar en el desarrollo, en la seguridad y en crear nuevas oportunidades para que Nariño no sea la puerta de atrás, sino la puerta de entrada de nuestro país», dijo, agradeciendo a quienes le han manifestado su apoyo en esta etapa crucial de su carrera política.
En ese contexto, quienes asistieron al registro señalaron que Claudia Cabrera se ha consolidado como una figura cercana y confiable, reconocida por su incansable trabajo en las áreas, su vocación de servicio y coherencia entre palabras y acciones. Sus carreras, afirman, se han construido a partir del compromiso directo con las comunidades y no con la élite política, lo que las convierte en una opción representativa para un sector históricamente olvidado.
1





