En un operativo liderado por la Policía Nacional este viernes 23 de enero de 2026, fue capturado un hombre de 34 años señalado de cometer violencia intrafamiliar agravada contra su pareja sentimental en la localidad de Kennedy, en Bogotá. El detenido, identificado por medios locales como Daniel Chacón, es hermano de una reconocida jugadora de la Selección Colombia femenina de fútbol, lo que ha generado amplia atención mediática y social alrededor del caso.
Los hechos ocurrieron el pasado 7 de diciembre de 2025, cuando la víctima fue atacada brutalmente dentro de un inmueble en Kennedy. Según el dictamen médico, la mujer presentó cuatro heridas en el pecho, dos en el brazo izquierdo y una en el brazo derecho, provocadas con un objeto cortopunzante identificado como un pico de botella. Debido a la gravedad de las lesiones, la afectada fue trasladada de urgencia al Hospital de Kennedy, donde recibió atención especializada.
La mujer también denunció que, además de la agresión física, había sido objeto de amenazas reiteradas de muerte por parte de su agresor, quien expresaba constantemente su intención de atentar contra su vida. Estos hechos motivaron la apertura de una investigación por violencia intrafamiliar agravada, en el marco de la cual se solicitó y obtuvo una orden judicial de captura en contra de Chacón.
Durante el procedimiento policial se estableció que el detenido ya tenía antecedentes judiciales y se encontraba prófugo de la justicia. Previamente había tenido una medida de prisión domiciliaria por un delito de homicidio, la cual fue revocada, generando así la orden de captura que finalmente se ejecutó este viernes. Además, su historial incluye anotaciones por fuga de presos y hurto, según datos del Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA).
Una vez capturado, el hombre fue presentado ante un juez de la República, quien le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario y penitenciario mientras se desarrolla el proceso judicial en su contra. Las autoridades han reiterado el llamado a denunciar casos de violencia de género y doméstica a través de la línea de atención disponible en Bogotá y otras ciudades.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el problema de la violencia intrafamiliar en Colombia y la importancia de los mecanismos de protección y denuncia para las víctimas. Las organizaciones defensoras de derechos de las mujeres han insistido en que se fortalezca la atención integral a víctimas y se garantice que los procesos judiciales avancen con celeridad, especialmente en escenarios donde existen amenazas graves contra la vida de las personas afectadas.
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