El alcalde de Aipe, Luis Ángel Ramírez, se hizo cargo directamente de la coordinación institucional tras el deslizamiento de tierra que afectó al centro de Santa Rita, estado de emergencia que encendió la alarma por el peligro para varias familias y la movilidad en la zona.
Desde el primer momento, el gobierno municipal activó canales de comunicación con la Oficina de Gestión de Riesgo de Desastres del Huila y priorizó la evaluación técnica en terreno para determinar el verdadero alcance del impacto y las medidas urgentes a implementar. Las instrucciones eran claras: presencia institucional permanente y decisiones basadas en consideraciones técnicas, no en improvisación.
un acompañamiento
El mandatario reiteró que la prioridad es proteger vidas, garantizar la seguridad de las familias y reducir el peligro en la zona de peligro. Para ello, se avanza en la mitigación inmediata, el apoyo comunitario y una gestión interinstitucional que permita respuestas estructurales y no sólo momentáneas.
Los funcionarios de la alcaldía mantienen una presencia constante en el sector y evalúan opciones viables que permitan superar la contingencia con soluciones sustentables. El ayuntamiento ha enfatizado la necesidad de actuar con responsabilidad y evitar exponer a la comunidad a más peligros mientras se construye la estabilidad.
Gestión en ruta 45
Uno de los puntos importantes es la transitabilidad de la ruta 45, eje clave para el transporte de carga y pasajeros entre municipios y departamentos vecinos. Si bien se trata de una vía adicional bajo responsabilidad del departamento, el alcalde Ramírez ha reiterado su disposición de coordinar con la Dirección de Vialidad e Infraestructura y agilizar opciones técnicas que permitan cruzar en condiciones seguras.
La administración del presidente se centra en la consolidación, no en la rendición de cuentas. En medio de una emergencia, su liderazgo apunta a asegurar soluciones concretas y proteger la estabilidad social y económica del municipio.
98