Canadá impulsa plan histórico para dejar de depender de Estados Unidos en defensa y comercio El informante

El gobierno de Canadá, encabezado por el primer ministro Mark Carney, anunció este 17 de febrero de 2026 un ambicioso plan multimillonario para reducir la histórica dependencia del país respecto a Estados Unidos, tanto en el ámbito comercial como en materia de seguridad y defensa. La medida plantea un cambio estructural en la política económica y estratégica del país, con el objetivo de fortalecer su soberanía, diversificar mercados y construir mayor resiliencia frente a cambios geopolíticos y económicos globales.

¿Por qué Canadá quiere depender menos de Estados Unidos?

Canadá ha mantenido durante décadas una relación comercial profunda con su vecino del sur. Tradicionalmente, un porcentaje muy alto del comercio canadiense —incluyendo productos clave como automóviles, acero, aluminio, petróleo y alimentos— ha ido dirigido a Estados Unidos, lo que ha expuesto a la economía canadiense a decisiones de política comercial y arancelaria de Washington.

Esta dependencia se ha visto acentuada por recientes tensiones comerciales, incluidos aranceles impuestos por Estados Unidos y medidas proteccionistas que han afectado a sectores clave de la economía canadiense.

El contexto internacional también ha empujado a Ottawa a replantearse su posición: una percepción de cambio en el “orden internacional basado en normas” y de mayor incertidumbre global ha llevado al gobierno a priorizar la autonomía estratégica, tanto económica como militar.

¿Qué incluye exactamente el plan?

El plan cubre varias áreas fundamentales:

1. Estrategia Industrial de Defensa (EID):
Se lanzó una primera estrategia industrial de defensa enfocada en fortalecer la industria militar en Canadá y reducir su dependencia de proveedores estadounidenses. El objetivo es pasar de cerca de 70 % de insumos militares importados de Estados Unidos a una participación mayor de empresas canadienses, con metas específicas de crecimiento, generación de empleos y expansión de capacidades productivas.

2. Creación de empleos y crecimiento del sector:
El plan apunta a incrementar los ingresos del sector de defensa hasta en un 240 % y a generar hasta 125 000 empleos en la próxima década, apoyando actividades industriales estratégicas dentro del país.

3. Más inversión en I+D y producción interna:
Se prevé aumentar el financiamiento para investigación y desarrollo en defensa en un 85 % y fomentar alianzas internacionales que permitan a las industrias canadienses competir en mercados diversos.

Hacia una economía más diversificada

El plan canadiense no solo aborda la defensa, sino también la diversificación del comercio exterior. Como parte de la estrategia más amplia para reducir la dependencia de Estados Unidos, el gobierno ya ha promovido inversiones en infraestructura para abrir y fortalecer corredores comerciales hacia otros mercados globales —incluyendo Europa, Asia y América Latina—.

El Trade Diversification Corridors Fund, con un monto inicial de 5 000 millones de dólares, apunta a mejorar puertos, ferrocarriles, conectividad digital y otras infraestructuras que faciliten el acceso a mercados fuera de Norteamérica.

Implicaciones económicas y geopolíticas

Los analistas consideran que esta estrategia puede tener varias implicaciones:

  • Fortalecimiento de la soberanía económica y militar de Canadá frente a decisiones unilaterales tomadas desde Washington.
  • Creación de nuevas cadenas de valor y empleo en industrias tecnológicas, de defensa y logística.
  • Reducción del riesgo de shocks económicos causados por cambios en la política comercial estadounidense, una amenaza persistente durante los últimos años.

Sin embargo, expertos también señalan que la diversificación total llevará tiempo y requerirá inversiones sostenidas. A pesar de intercambios más fuertes con países como el Reino Unido, Japón o miembros de la Unión Europea, el comercio con Estados Unidos seguirá siendo un pilar importante para la economía canadiense en el corto plazo.

¿Qué significa para América del Norte?

La política de sustitución de importaciones —principalmente en defensa— y la intención de construir “autonomía estratégica” canadiense podrían reconfigurar las relaciones comerciales y de seguridad en la región. Aunque Ottawa subraya que no busca romper la relación con Washington, sí plantea un equilibrio mayor entre confianza en Estados Unidos y autonomía nacional.

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