Daniel Quintero, ex alcalde de Medellín, sigue siendo un nombre controvertido en la política colombiana. Aunque dejó su cargo el 1 de octubre de 2023 para apoyar la candidatura de Juan Carlos Upegui, su renuncia no ha detenido las investigaciones que lo vinculan con varios casos de corrupción. Quintero Calle ha sido acusado de presuntas irregularidades durante su gestión, que afectaron gravemente su imagen y su posible carrera política frente a la Casa de Nariño.
Una de las entidades más solicitadas en su mandato fue Metroparques, que se encarga del mantenimiento de los parques públicos y áreas verdes. La Fiscalía del Estado ha señalado que esta entidad celebró contratos de forma irregular, por lo que empresas vinculadas entre sí se favorecen. El caso Parque de las Aguas reveló sobrecostos y contratos fraudulentos que beneficiaron a ciertos contratistas, alcanzando casi $1.5 mil millones en sobrecargos. La investigación apunta a un sistema organizado de corrupción, por lo que la fiscalía busca caracterizar este caso como un grupo de crimen organizado.
Por otro lado, el escándalo del Buen Comienzo, el programa de bienestar infantil de Medellín, ha impactado negativamente en la imagen de Quintero. La fiscalía acusa a la exministra de Educación, Alexandra Agudelo, y a la exdirectora del programa, Lina Gil, de dirigir fondos a empresas privadas sin los necesarios criterios de transparencia. Los daños a la propiedad ascenderían a más de 2.300 millones de dólares, y los involucrados enfrentan cargos de corrupción y mala gestión de contratos públicos.
En cuanto a la gestión del Fondo Pequeño, Quintero y su equipo han sido acusados de gastar dinero público en restaurantes de lujo, con altas tarifas por viajes oficiales. Las investigaciones indican que hubo errores en los informes de costos, lo que llevó a un mayor control por parte de la Oficina Nacional de Auditoría.
Aguas Vivas, otro escándalo bajo su liderazgo, involucra bienes públicos en El Poblado. Se alega que Quintero intentó revertir su reparto a favor de particulares, lo que habría resultado en un beneficio de más de $40.000 millones. La fiscalía, con más de 4.000 pruebas, está investigando este caso en detalle.
Un total de 51 personas están siendo investigadas en relación con la administración de Quintero, incluidos miembros clave de su círculo íntimo, como su hermano Miguel Quintero y su esposa Diana Osorio, quienes también enfrentan cargos de corrupción.
Con tantos casos pendientes, las probabilidades de que Quintero Calle pueda superar este contexto legal parecen complicadas. Si llega a ser presidente, tendría que enfrentar múltiples juicios y rendir cuentas por investigaciones que continúan implicándolo, interfiriendo potencialmente con su capacidad de gobernar.
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