El ministro de Villavicencio, Gustavo Basto, ha expresado su preocupación en una queja pública que ha resonado entre los líderes comunitarios y los residentes de áreas menos favorecidas: el gobierno municipal actual, bajo la dirección del alcalde Alexander Baquery, ha ralentizado de manera considerable el proceso de legalización de muchas de estas zonas. Según lo expresado por Basto, durante los 15 meses que ha estado en funciones, el gobierno aún no ha logrado legalizar ningún distrito, a pesar de que más del 50% de las zonas urbanas en Villavicencio todavía carecen de un estado legal claro.
Queja
En la actualidad, de los 531 vecindarios que existen en la capital, 246 continúan sin un estatus legal reconocido. Esta delicada situación impide que miles de familias accedan a beneficios fundamentales, tales como inversiones públicas en infraestructura, servicios básicos y, lo que es crucial, un título que les permita realizar mejoras en sus vecindarios. En respuesta a esta problemática, el Ministro, acompañado por su equipo de colaboradores, se ha dirigido recientemente al Registro Nacional con el fin de iniciar una recolección de firmas que facilitará la solicitud de consejos abiertos. Esta iniciativa tiene como objetivo movilizar a la ciudadanía y ejercer presión institucional para reactivar el proceso de validación que ha estado estancado.
«La situación es verdaderamente desafortunada. Este gobierno parece no mostrar interés alguno en proporcionar condiciones de vida dignas para aquellos que residen en vecindarios que no cuentan con el reconocimiento adecuado,» subrayó Gustavo Basto.
Informe
Según el informe final emitido por la oficina del alcalde en Villavicencio, se había iniciado el proceso administrativo para la validación de los distritos, el cual incluiría cuatro componentes esenciales: la validación de los asentamientos, la supervisión fiscal, el gobierno pertinente y la oficina de fortalecimiento institucional que se encarga de estos procedimientos. Sin embargo, a pesar de estos planes, la implementación ha sido escasa.
Beneficio
La legalización de los vecindarios conlleva una serie de ventajas significativas: permite al gobierno local realizar inversiones en infraestructura, tales como la pavimentación de calles, la construcción de áreas verdes y la expansión de los servicios públicos. Además, esta legalización brinda a las comunidades la oportunidad de acceder a los planes estatales, gestionar recursos y participar de manera activa en proyectos de desarrollo urbano. Estos aspectos no solo benefician a las comunidades directamente involucradas, sino que también fomentan un sentido de pertenencia y responsabilidad entre los residentes, lo cual es crucial para el desarrollo sostenible de la ciudad.
34





