Ecopetrol concede licencia a Ricardo Roa y evita su salida en plena crisis El informante

En medio de una creciente crisis de gobernanza y presión política, la Junta Directiva de Ecopetrol aprobó que su presidente, Ricardo Roa, tome un periodo combinado de vacaciones y licencia no remunerada, en una decisión que busca evitar su salida definitiva del cargo en medio de múltiples cuestionamientos judiciales y corporativos.

La medida, adoptada tras una reunión ordinaria del máximo órgano de la compañía, establece que Roa se apartará temporalmente de sus funciones desde el 7 de abril hasta finales de junio de 2026. Durante ese tiempo, el vicepresidente ejecutivo de hidrocarburos, Juan Carlos Hurtado Parra, asumirá la presidencia encargada de la petrolera.


Una salida temporal en medio de la tormenta

La decisión de otorgarle vacaciones y licencia a Roa se da en un contexto particularmente complejo. El directivo enfrenta investigaciones por presunto tráfico de influencias y posibles irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022.

Ante este panorama, la junta optó por una fórmula intermedia: no removerlo del cargo, pero sí apartarlo temporalmente mientras atiende los procesos judiciales y se reduce la presión sobre la compañía. Esta salida evita un cambio abrupto en la dirección de Ecopetrol, pero reconoce el impacto reputacional que ha generado su permanencia.

De hecho, el propio Roa habría propuesto esta alternativa, contemplando cerca de siete semanas de vacaciones seguidas de una licencia de un mes, lo que prolonga su ausencia por casi tres meses.


Tensiones políticas y presión institucional

El caso ha desatado un fuerte debate político en Colombia. Mientras algunos sectores defendían la permanencia de Roa bajo el principio de presunción de inocencia, otros —incluyendo actores del mercado, sindicatos y parte de la junta— advertían sobre los riesgos para la credibilidad de la empresa.

Incluso, el presidente Petro reaccionó públicamente a la decisión, criticando a miembros de la junta por lo que consideró una actuación motivada por presiones externas y políticas.

Al mismo tiempo, la Unión Sindical Obrera (USO) había solicitado la salida del directivo, argumentando que su continuidad podía afectar la estabilidad financiera y reputacional de la principal empresa estatal del país.


Impacto en la gobernanza de Ecopetrol

La situación ha puesto en evidencia tensiones dentro del modelo de gobierno corporativo de Ecopetrol, una empresa que cotiza en mercados internacionales y está sujeta a estándares estrictos de transparencia.

Analistas han advertido que el manejo del caso podría tener repercusiones en la confianza de inversionistas, especialmente en un contexto donde la compañía ya enfrenta desafíos financieros y estratégicos.

Además, la coyuntura coincide con el periodo electoral en Colombia, lo que añade un componente político adicional a las decisiones empresariales. Algunas versiones apuntan a que la licencia de Roa se extenderá hasta después de las elecciones, momento en el que una nueva junta podría definir su futuro definitivo dentro de la compañía.


¿Una estrategia para evitar su salida?

La aprobación de vacaciones y licencia ha sido interpretada como una salida estratégica: permite mantener formalmente a Roa en el cargo, evitando una destitución inmediata, pero reduce su exposición mientras avanzan las investigaciones.

En la práctica, implica que el liderazgo operativo de Ecopetrol recaerá en un presidente encargado durante un periodo clave, mientras se define si Roa podrá regresar o si su salida será definitiva tras los cambios políticos previstos para el segundo semestre del año.


Claves del caso

  • Roa se ausenta entre abril y junio de 2026.
  • La medida combina vacaciones y licencia no remunerada.
  • No hay destitución, pero sí separación temporal del cargo.
  • El contexto incluye investigaciones judiciales y presión política.
  • La decisión busca proteger la estabilidad de Ecopetrol sin generar un vacío de poder.

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