La decisión de extender la reunión extraordinaria del Concejo de Neiva hasta el 30 de diciembre vuelve a poner bajo la lupa la relación entre el alcalde Germán Casagua y el presidente del Concejo, Juan Carlos Parada Moreno. Si bien el Decreto 0518 de 2025 está amparado por la ley, el uso reiterado de complementos plantea interrogantes sobre la organización real del programa administrativo y legislativo del municipio.
El dato no es menor: a finales de año habrá 18 días consecutivos de reuniones extraordinarias. Una imagen que, lejos de reflejar eficiencia, sugiere improvisación. Si las tareas se conocían de antemano, ¿por qué era necesario añadir decretos a las directivas para garantizar su ejecución?
En este escenario, el papel de Juan Carlos Parada es clave. Como Presidente del Consejo, le corresponde no sólo recibir los actos administrativos de la Comisión, sino también garantizar que el Consejo no se convierta en una simple oficina con un proceso acelerado. La prórroga permanente de las reuniones deja la impresión de un consejo reactivo, más preocupado por cumplir los plazos establecidos que por promover un debate profundo e independiente.
Presupuesto urgente
Desde la alcaldía, Germán Casagua justifica la nueva incorporación en la necesidad de completar el segundo debate sobre el complemento presupuestario para el año 2025. La urgencia de corregir a última hora el presupuesto municipal, sin embargo, genera dudas sobre el presupuesto del gobierno local. El presupuesto no debería depender de maratones navideños para salir adelante.
¿Suficiente legitimidad?
Aunque no se discute la legalidad de la directiva, sí lo es el contenido político. Gobernar y hacer leyes no es sólo seguir las convenciones, sino respetar el momento del debate democrático. La extensión de medidas extraordinarias, una y otra vez, deja la percepción de un consejo coordinado y un ejecutivo corriendo el reloj, más preocupados por los resultados que por crear un consenso real.
Finalmente, la ciudad se pregunta si estos insólitos encuentros fortalecen la democracia local o si simplemente confirman que en Neiva la planificación sigue llegando tarde.
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