Balacera en Boyacá: atacan a exnarco vinculado al negocio de esmeraldas El informante

Un violento ataque sicarial sacudió recientemente al departamento de Boyacá y volvió a poner en evidencia las tensiones históricas entre el negocio de las esmeraldas y el crimen organizado en Colombia. La víctima fue Nándar Humberto Pinilla Florián, un reconocido comerciante de esmeraldas con pasado en el narcotráfico, quien durante años figuró entre los hombres más buscados de la región.

El atentado: ataque en establecimiento comercial

De acuerdo con información preliminar, el hecho ocurrió en un establecimiento comercial donde varias personas se encontraban departiendo. En ese momento, hombres armados abrieron fuego, dejando varios heridos, entre ellos Pinilla Florián, de 56 años.

Tras el ataque, las autoridades desplegaron un operativo que permitió la captura de al menos cinco personas, entre quienes estarían los presuntos responsables del atentado. El exnarcoesmeraldero permanece bajo custodia mientras recibe atención médica, y su estado de salud ha sido reservado.

Las autoridades investigan si el ataque fue un ajuste de cuentas, una retaliación o parte de disputas vigentes dentro de estructuras criminales ligadas al negocio de las esmeraldas.

Un pasado criminal que lo convirtió en objetivo

Pinilla Florián no es un nombre desconocido para la justicia colombiana. Hace cerca de dos décadas fue capturado tras una extensa investigación y condenado por delitos como narcotráfico, homicidio, hurto agravado y porte ilegal de armas.

En su momento, fue considerado una de las figuras criminales más peligrosas de Boyacá, con una trayectoria que lo vinculaba tanto al negocio ilícito de drogas como a las dinámicas violentas del sector esmeraldero.

Fue condenado en 2002 a más de 30 años de prisión y recluido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita. Sin embargo, aún no está claro en qué condición jurídica se encontraba al momento del atentado (libertad condicional, permisos o cumplimiento parcial de pena).

El contexto: violencia persistente en el mundo esmeraldero

El ataque no es un hecho aislado. En los últimos años, Colombia ha visto resurgir episodios de violencia ligados a disputas entre antiguos capos, testaferros y nuevas estructuras criminales que buscan controlar el lucrativo negocio de las esmeraldas.

Investigaciones recientes apuntan a que varias muertes de esmeralderos —incluso mediante francotiradores— estarían relacionadas con venganzas entre redes criminales y conflictos heredados de viejas alianzas del narcotráfico.

Boyacá, especialmente zonas como Muzo, Quípama y Coscuez, ha sido históricamente escenario de estas disputas. La riqueza generada por las llamadas “fortunas verdes” ha estado acompañada por décadas de violencia, alianzas con carteles de droga y guerras internas entre clanes.

¿Reconfiguración criminal?

El atentado contra Pinilla Florián podría ser una señal de que las estructuras criminales vinculadas al negocio esmeraldero siguen activas o en proceso de reconfiguración. Expertos han advertido que antiguos actores del narcotráfico que migraron hacia economías “legales” como la minería continúan siendo blanco de venganzas o ajustes pendientes.

Además, la presencia de viejos enemigos, deudas sin saldar y disputas territoriales mantiene latente el riesgo de nuevos hechos violentos en esta región del país.

Investigación en curso

Las autoridades trabajan para establecer:

  • El móvil exacto del atentado
  • La identidad de los autores intelectuales
  • Si existe relación con otras estructuras criminales
  • El papel actual de la víctima en el negocio esmeraldero

El caso revive el debate sobre la seguridad en zonas tradicionalmente marcadas por economías ilícitas y sobre la capacidad del Estado para contener ciclos históricos de violencia.

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