Una vez más, en el campeonato, Boyacá Chicó se perdió el resultado en los últimos minutos, dejando un sentimiento amargo entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados. El empate 1-1 ante Deportes Tolima, esta tarde en el Estadio La Independencia, demostró una vez más los problemas del equipo para mantener las ventajas.
El equipo dirigido por la “Flecha” Gómez había logrado ponerse en ventaja en el minuto 39 gracias a Andrés Aedo, quien aprovechó una de las pocas llegadas claras del equipo. Con ese gol, Chicó parecía encaminarse hacia una victoria vital en su lucha por salir del fondo de la tabla.
Durante varios pasajes del partido, el equipo boyacense optó por un sólido bloque defensivo, tratando de proteger la ventaja ante un equipo tolimense que dominaba la posesión. Sin embargo, esa postura también limitó sus opciones ofensivas y le llevó a ceder terreno progresivamente.
Las estadísticas reflejan ese sufrimiento. Boyacá Chicó sólo registró 4 remates en todo el partido, 2 de ellos al arco, frente a 12 intentos de su rival. Además, sólo tuvieron el 40% de la posesión, lo que demuestra las dificultades para manejar el balón y mantener el ritmo del juego.
El momento crítico llegó tras la expulsión de Yaliston Martínez en el minuto 78, que dejó al equipo con un hombre menos al final del partido. A partir de ahí se hizo evidente el desgaste físico y la presión del rival, aumentando el riesgo para su portería.
Cuando parecía que el esfuerzo alcanzaría para sumar de a tres, llegó el golpe definitivo. En el minuto 90+2, Tolima encontró el empate y una vez más dejó a Chicó con las manos vacías en términos emocionales, repitiendo una historia que ya se vio varias veces en el torneo.
Con este resultado, Boyacá Chicó llega a 8 puntos y sigue comprometido en la lucha por el descenso. La necesidad de sumar se vuelve urgente para el equipo de la “Flecha” Gómez, que deberá corregir errores claves si quiere mantenerse en la categoría y evitar que se le sigan escapando puntos en los minutos finales.
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