La crisis de Independiente Medellín ya no admite matices. El equipo volvió a golpear las preocupaciones de su afición luego de perder 1-2 ante Atlético Bucaramanga en el Atanasio Girardot, resultado que profundiza su mal momento en la Liga. El Poderoso no levanta cabeza y cada cita aumenta la presión.
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El partido reflejó todos los síntomas del semestre. Dos descuidos defensivos terminaron en los goles de Enmerson Batalla al 34′ y 37′. En cuestión de minutos, el DIM estaba contra las cuerdas. La fragilidad atrás volvió a costarle a un equipo que luce inseguro y desconectado en los momentos clave.
Aunque Francisco Chaverra anotó de penalti al inicio del segundo tiempo, el impulso no fue suficiente. Medellín empujó con más corazón que fútbol. Abusó del centro dentro del área y perdió claridad en el último pase. La ansiedad se notaba en cada decisión precipitada y en la falta de contundencia ante la portería rival.
Con este panorama, el equipo se mantiene en la parte inferior de la tabla. Además, suma 7 puntos y acumula dudas. La irregularidad se convirtió en una constante y el distanciamiento con el grupo de los ocho empezó a causar seria preocupación.
En definitiva, se acercan compromisos exigentes y el margen de error se reduce. si el OSCURO Si no se reacciona pronto, la crisis podría convertirse en un semestre perdido.
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