
Tras más de una década de abandono institucional, el puente peatonal del barrio Tomás Cipriano vuelve a ser una realidad para cientos de ciudadanos que a diario transitan por este sector estratégico de Popayán. La obra, largamente esperada por la comunidad, marca el cierre de un ciclo de riesgos, accidentes y denuncias que durante años pusieron en peligro la vida de peatones.
Durante más de 15 años, la falta de este paso peatonal ocasionó múltiples accidentes vehiculares y caídas de personas al río, hechos que generaron constante alarma entre los habitantes del sector. Aunque no se registraron víctimas mortales, sí hubo numerosos incidentes que evidenciaron la urgencia de una intervención estructural.
Ante la ausencia de respuestas, la Junta de Acción Comunal del barrio Tomás Cipriano, junto a la comunidad, lideró plantones y acciones de protesta pacífica para exigir la reconstrucción del puente. Estas manifestaciones ciudadanas lograron llamar la atención de la administración municipal y abrir un canal de diálogo formal.
Como resultado, se suscribieron actas de compromiso que derivaron en la ejecución de la obra. Hoy, el proyecto es una realidad que beneficia no solo al barrio Tomás Cipriano, sino a toda la Comuna 7, donde habitan más de 35 mil personas que utilizan este corredor de manera permanente.
La administración municipal de Popayán, encabezada por el alcalde Juan Carlos Muñoz Bravo, cumplió con lo pactado, devolviendo un espacio seguro y funcional a la ciudadanía. Para los líderes comunitarios, esta obra demuestra que cuando existe voluntad política y presión social organizada, las soluciones llegan.
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