Un hecho que inicialmente fue reportado como un simple accidente de tránsito en el occidente de Bogotá terminó destapando uno de los casos criminales más impactantes de los últimos meses en la capital. Lo que parecía una tragedia vial ocurrida frente al Jardín Botánico terminó revelando, tras meses de investigación, un presunto feminicidio y el homicidio de un bebé que habrían sido encubiertos mediante un montaje para simular un choque.
La Fiscalía General de la Nación sostiene que el accidente habría sido planeado para ocultar el crimen de una mujer de 34 años y su hijo de apenas 10 meses, cuyos cuerpos fueron hallados dentro de un vehículo la madrugada del 12 de diciembre de 2025.
El supuesto accidente que despertó sospechas
Todo comenzó hacia las 3:00 de la madrugada del 12 de diciembre de 2025, cuando organismos de emergencia recibieron el reporte de un vehículo que se había estrellado contra un árbol en la calle 63 con carrera 70, cerca del barrio Bosque Popular y del Jardín Botánico de Bogotá.
Al llegar al lugar, los rescatistas encontraron un Volkswagen Golf gris subido sobre el separador vial, aparentemente después de perder el control. Dentro del automóvil estaban tres personas:
- Karen Cecilia Avendaño, de 34 años
- su hijo de 10 meses de edad
- y Hugo Fernando Silva Soto, comerciante de vehículos
Los equipos de emergencia confirmaron que la mujer y el bebé no tenían signos vitales, mientras que el hombre fue hallado inconsciente y trasladado a un centro médico. En ese momento, el caso fue tratado como un siniestro vial más en la ciudad.
Sin embargo, desde los primeros días comenzaron a surgir dudas.
Las inconsistencias que cambiaron la investigación
Las sospechas surgieron cuando los investigadores empezaron a analizar la escena del supuesto choque. Uno de los puntos que más llamó la atención fue que el vehículo no presentaba daños proporcionales a un impacto mortal, lo que generó interrogantes sobre la causa real de las muertes.
A medida que avanzaron las pericias forenses, los investigadores hallaron lesiones en el cuerpo de la mujer que no correspondían a un accidente de tránsito, lo que llevó a considerar la hipótesis de un ataque previo.
Además, las autoridades comenzaron a revisar:
- videos de cámaras de seguridad del sector,
- peritajes al interior del vehículo,
- y el historial de la relación entre la víctima y el hombre que iba con ella.
Estas pruebas habrían permitido reconstruir los momentos previos al choque y establecer que el siniestro podría haber sido un montaje para encubrir el crimen.
El posible móvil: conflictos familiares
La investigación también puso la lupa sobre la relación entre las víctimas y el hombre que estaba en el automóvil. Según fuentes cercanas al proceso, existían tensiones familiares relacionadas con la paternidad del bebé y conflictos entre allegados.
Ese elemento se convirtió en una de las hipótesis centrales del caso: el crimen habría ocurrido en medio de disputas personales, y posteriormente se habría intentado simular un accidente de tránsito para evitar sospechas.
La captura del principal sospechoso
Tras casi tres meses de indagaciones, el 5 de marzo de 2026 las autoridades capturaron a Hugo Fernando Silva Soto, señalado como presunto responsable del feminicidio y del homicidio del menor.
Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras continúa el proceso judicial que busca determinar con exactitud cómo ocurrieron los hechos.
Según el expediente, las pruebas recolectadas —entre ellas análisis forenses, imágenes de cámaras y evidencias dentro del vehículo— apuntarían a que el choque fue provocado deliberadamente después de la muerte de las víctimas para construir una escena de accidente.
¿Pruebas perdidas y preguntas sin respuesta?
Aunque la Fiscalía asegura tener evidencia sólida, el caso también ha generado polémica por la posibilidad de irregularidades en las primeras horas de la investigación, cuando todo se trataba como un accidente.
Algunos analistas y familiares han planteado dudas sobre si evidencias clave pudieron haberse perdido o contaminado durante el manejo inicial de la escena, lo que podría complicar la reconstrucción completa de los hechos.
Este punto será determinante en el proceso judicial, ya que la defensa del acusado podría argumentar fallas en la cadena de custodia o inconsistencias en los procedimientos.
Un caso que vuelve a sacudir a Bogotá
El crimen ha causado conmoción en Bogotá, no solo por la brutalidad del hecho, sino por el intento de ocultarlo bajo la apariencia de un accidente.
El caso también ha reabierto el debate sobre la violencia contra las mujeres y la necesidad de investigaciones más rigurosas en muertes que inicialmente parecen accidentes, especialmente cuando existen indicios de violencia previa.
Mientras avanza el proceso judicial, la Fiscalía busca demostrar que el choque frente al Jardín Botánico no fue una tragedia vial, sino un crimen cuidadosamente planeado para borrar rastros.
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