Crisis sanitaria en Manizales: pacientes pasan madrugadas en filas por medicinas mientras el pico y cédula divide opiniones El informante

Manizales, Caldas. Las filas de pacientes en Manizales en busca de medicamentos se han convertido en una escena diaria que evidencia una crisis sanitaria local que preocupa a autoridades, pacientes y defensores del derecho a la salud. Desde inicios de febrero, decenas de afiliados a la Nueva EPS —en especial adultos mayores y personas con enfermedades crónicas— se ven obligados a madrugar para hacer largas filas, muchas veces desde horas antes de que abran los dispensarios de medicamentos, con la esperanza de alcanzar uno de los limitados turnos disponibles y recibir los fármacos que necesitan para tratamientos continuos.

Una tensión de espera, sistema y derechos

La implementación de un sistema de “pico y cédula” para la atención de pacientes afiliados a la Nueva EPS en Manizales—en el que se asignan días específicos para reclamar medicamentos según el último dígito de la cédula—ha sido una medida diseñada con miras a organizar la entrega y evitar aglomeraciones, pero ha generado críticas y malestar entre los usuarios. Muchas personas señalan que, pese a esta restricción, las filas siguen siendo largas y el acceso insuficiente, lo que los deja incluso sin la medicación al final del día.

Según los reportes de prensa local, en algunos días las filas han llegado a superar los 250 pacientes frente a dispensarios habilitados, lo que obliga a muchos a esperar hasta ocho o nueve horas sin garantía de recibir los medicamentos solicitados. Los adultos mayores y personas con discapacidades son los más afectados, pues la exigencia física de estar tanto tiempo de pie y sin garantía de atención aumenta la vulnerabilidad de quienes dependen de tratamientos diarios.

Contexto de una crisis prolongada

La problemática de suministro de medicamentos en Manizales llega en un contexto más amplio de denuncias y dificultades vinculadas a la operadora Nueva EPS, que desde meses atrás ha enfrentado denuncias de desabastecimiento. En algunos casos, pacientes—especialmente quienes requieren insulina u otros tratamientos críticos—han tenido que comprar medicamentos por su cuenta ante la falta de entrega en los dispensarios oficiales, lo que ha llevado a advertencias de saturación en servicios de urgencias y riesgos de descompensación.

Las quejas por la entrega de medicamentos y los incumplimientos de la Nueva EPS no son exclusivas de Manizales. La Defensoría del Pueblo ha alertado sobre vulneraciones del derecho a la salud en Colombia por fallas en la atención y la disponibilidad de fármacos esenciales en diversas regiones del país, impulsando mesas de trabajo con EPS, hospitales y autoridades de salud.

Respuesta de las autoridades y acciones jurídicas

La Personería de Manizales ha sido una de las entidades que más ha seguido de cerca la situación. En varias ocasiones ha interpuesto acciones judiciales, incluida una acción popular que obligó mediante medida cautelar la entrega de más de 118 mil medicamentos represados. Según funcionarios de la Personería, las medidas buscan garantizar que los medicamentos pendientes lleguen finalmente a las manos de los pacientes, en cumplimiento de los derechos fundamentales de atención en salud.

No obstante, la implementación de medidas cautelares y sistemas de atención segmentados no ha resultado suficiente para eliminar por completo las largas esperas ni para satisfacer la demanda acumulada, lo que deja la incertidumbre sobre cómo evolucionará la situación en las próximas semanas.

24

Compartir :