DAYRO MORENO QUIERE UNA TEMPORADA IMPECABLE CON EL ONCE CALDAS
A sus 39 años, cuando la mayoría de los futbolistas ya piensan en retirarse o jugar en ligas menos exigentes, Dayro Moreno todavía tiene hambre de gloria. El máximo goleador histórico del fútbol profesional colombiano no se conforma con récords ni con vivir de los laureles del pasado. Su regreso al Once Caldas tiene un objetivo claro y ambicioso: lograr una temporada impecable, llevar a Blanco Blanco a los jonrones, luchar por el título y demostrar que la edad es solo un número cuando el hambre de victoria permanece intacta. Con 10 puntos en seis jornadas y el equipo situado en la cuarta posición tras superar al campeón Junior, Dayro tiene motivos para soñar en grande.
EL CONTEXTO: ONCE CALDAS EN UNA POSICIÓN PRIVILEGIADA
Este resultado dejó al Once Caldas en la cuarta posición parcialmente, gracias a sus 10 puntos, luego de vencer 2-1 al Junior en Palogrande. El equipo de Manizale está en zona de clasificación de jonrones, ha demostrado solidez en casa y tiene la mezcla perfecta de juventud y experiencia. En ese contexto, Dayro Moreno es la pieza clave, el líder natural, el referente que puede marcar la diferencia entre una campaña digna y una temporada memorable.
Once Caldas pudo aumentar la ventaja con remates de Dayro Moreno  ante Junior. Si bien el gol no llegó en aquella ocasión, su presencia fue constante, su aporte al juego colectivo evidente y su liderazgo en el campo incuestionable. Para Dayro cada partido es una oportunidad para acercarse a ese objetivo de una temporada impecable que se ha propuesto.
¿QUÉ SIGNIFICA UNA TEMPORADA IMPECABLE PARA DAYRO?
Para un jugador de la trayectoria y ambición de Dayro Moreno, una temporada impecable no se trata sólo de marcar goles o estadísticas personales. Estos son logros colectivos tangibles:
- Clasifica a jonrones de semifinales:
Con 10 puntos en seis partidos, Once Caldas va por buen camino. Dayro sabe que su responsabilidad es ayudar al equipo a mantener esa consistencia, a no tener rachas negativas prolongadas, a sumar los puntos necesarios para meterse entre los ocho primeros. - Lucha por el título de la Liga BetPlay 2026-I:
Dayro no regresó a Once Caldas sólo para clasificar; volvió a ganar. A sus 39 años, cada torneo podría ser el último, cada oportunidad de título es preciosa. No hay tiempo para conformarse. - Mantenga su liderazgo goleador histórico:
Dayro es el máximo goleador de la historia del fútbol profesional colombiano. Cada gol que marca amplía ese récord y hace más difícil que cualquiera pueda alcanzarlo. Su legado está en juego todos los días. - Dejar a Once Caldas bien posicionado institucionalmente:
Como referente del club, Dayro sabe que su presencia atrae afición, genera interés y ayuda a consolidar al equipo como protagonista del FPC. Una buena temporada fortalece al club para el futuro. - Demostrando que la edad es irrelevante cuando hay calidad: A sus 39 años, Dayro escribe una historia de ordinaria longevidad. Una temporada impecable sería la prueba definitiva de que el talento y la profesionalidad pueden vencer al tiempo. EL APORTE DE DAYRO MÁS ALLÁ DE LOS GOLES Ante Junior, Dayro no anotó, pero su presencia fue fundamental. Once Caldas pudo aumentar la ventaja con remates de Dayro Moreno, Zapata y Barrios. El veterano delantero creó oportunidades, ocupó defensas, liberó espacios para Zapata y Barrios (que sí anotaron) y dio el ejemplo. Una vez que la defensa de Caldas fue sólida para guiar la victoria, y parte de esa solidez proviene del equilibrio que brinda Dayro: cuando sostiene el balón en alto, cuando presiona a los defensores rivales, cuando obliga a los centrales a estar atentos, está aportando defensivamente sin necesidad de replegarse a su propia área. LA EXPERIENCIA COMO ARMA SECRETA Dayro Moreno ha jugado más de 700 partidos profesionales, ha marcado más de 350 goles, ha ganado títulos en Colombia y en el njero, ha jugado en Europa y ha representado a la Selección Colombia. Esa experiencia es invaluable para un equipo joven como el Once Caldas. El conjunto blanco supo atacar en los momentos clave, resistió la presión final de Junior y gestionó la ventaja con orden defensivo en el cierre. Esta capacidad de gestionar los partidos, de saber cuándo presionar y cuándo retroceder, de entender los tiempos del juego, son lecciones que Dayro transmite a sus jóvenes compañeros con su mera presencia en el campo. Cuando un jugador de 22 años ve a Dayro Moreno, 39, corriendo como si tuviera 25, luchando por cada balón como si fuera el último de su carrera, sacrificándose por el equipo incluso cuando los goles no llegan, ese joven aprende una lección de profesionalismo y compromiso que ningún entrenador podría enseñar en una pizarra. PALOGRANDE: EL ESCENARIO PERFECTO PARA BRILLAR El ‘Blanco Blanco’ demostró carácter para sumar tres puntos cruciales en un partido lleno de emociones desde el pitido inicial, consolidando su fortaleza en casa. Para Dayro jugar en Palogrande es especial. La afición manizalesa lo adora, el estadio vibra cada vez que toca el balón, y la altura de Manizales (2.150 metros) favorece a un jugador que sabe perfectamente administrar su energía en esas condiciones. Dayro sabe que si Once Caldas quiere tener una temporada impecable, Palogrande debe ser una fortaleza inexpugnable. Y él, como máximo dirigente del equipo, tiene la responsabilidad de que así sea. Cada partido en casa es una oportunidad para sumar tres puntos, para generar confianza, para construir el camino hacia los jonrones. LA RELACIÓN CON HERNÁN DARÍO HERRERA El técnico Hernán Darío Herrera ha construido un sistema en el que Dayro encaja a la perfección. Once Caldas se mostró efectivo en ataque y aprovechó los espacios que dejaba Junior cuando avanzaba líneas. Este estilo de juego, pragmático pero eficaz, se adapta perfectamente a las características actuales de Dayro: ya no es el velocista que corría 50 metros en segundos, pero sigue siendo letal en espacios reducidos, todavía tiene un instinto goleador excepcional y sigue siendo inteligente en la lectura de los movimientos defensivos. Herrera confía en Dayro, y esa confianza se traduce en minutos, responsabilidad y protagonismo. Para un jugador de 39 años, saber que su entrenador cree en él es fundamental. Y Dayro ha respondido con profesionalidad, compromiso y desempeño. LOS COMPAÑEROS QUE LO COMPLEMENTAN Dayro no está solo en Once Caldas. Tiene compañeros que complementan perfectamente su juego: Jefry Zapata: El delantero joven, rápido, oportunista que sabe aprovechar los espacios que genera Dayro. Los goles de Jeffry Zapata al minuto 6 contra Junior demuestran su efectividad. Michael Barrios: El lateral desequilibrante cuyo gran gol definió el partido ante Junior. Gol típico de un lateral, pasa desde la banda al área interior y saca un disparo potente y cruzado. Barrios es el tipo de jugador que se beneficia del trabajo de Dayro ocupando centrales. Defensa sólida: La defensa de Once Caldas era sólida, lo que le permitió a Dayro concentrarse en atacar sin tener que retroceder constantemente para ayudar atrás. Esta combinación de juventud (Zapata, Barrios) con experiencia (Dayro) es la fórmula perfecta para un equipo competitivo. RETOS FÍSICOS A LOS 39 AÑOS Ser futbolista profesional a los 39 años no es fácil. El cuerpo no se recupera igual, las lesiones tardan más en sanar, el desgaste acumulado de más de 20 años de carrera profesional se siente. Pero Dayro ha demostrado a lo largo de su carrera una dedicación obsesiva al cuidado físico, la nutrición, el descanso y la prevención de lesiones. Para lograr una temporada impecable, Dayro necesitará: ∙ Administrar inteligentemente sus minutos en juegos menos relevantes ∙ Mantenerse libre de lesiones en momentos clave ∙ Adaptar su juego a las limitaciones físicas naturales de la edad ∙ Confiar en que sus compañeros ocuparán el centro del escenario cuando necesite descansar El hecho de que Dayro Moreno continúe creando oportunidades de gol y siendo peligroso demuestra que está manejando bien estos desafíos. No intenta hacer lo que hizo a los 25; Hace lo que puede hacer a sus 39 años y lo hace excepcionalmente bien. EL LEGADO EN CONSTRUCCIÓN Dayro Moreno ya es una leyenda del fútbol colombiano. Máximo goleador de todos los tiempos, campeón con múltiples equipos, ídolo de varios aficionados. Pero los grandes jugadores siempre quieren más. No se conforman. Y Dayro claramente no se está conformando. Una temporada impecable con Once Caldas agregaría un capítulo dorado a su legado: ∙ Demostrar que puede llevar a un equipo al título a los 39 años ∙ Demostrar que la longevidad no es incompatible con el desempeño de élite ∙ Darle al Once Caldas otro título importante en su historia ∙ Inspirar a las generaciones futuras sobre el valor del profesionalismo y el cuidado físico LA PRESIÓN DE LAS EXPECTATIVAS Once Caldas venció 2-1 a Junior en un vibrante partido disputado en el Palogrande estadio, rompiendo la racha de victorias del ‘tiburón’. Victorias como esta generan expectativas. La afición empieza a soñar, los medios empiezan a hablar del equipo como candidato, la presión aumenta. Para Dayro, manejar esa presión es parte de una temporada impecable. Como líder y referente debe ser el primero en mantener los pies en la tierra, recordarle al equipo que cada partido es una final, que no hay rivales fáciles, que 10 puntos en seis partidos es excelente pero el torneo es largo. EL CAMINO POR DELANTE Quedan 14 rondas por jugar (aproximadamente). Para que la temporada sea impecable, Once Caldas necesita:
- Mantener la constancia: No tener rachas de 3-4 derrotas consecutivas
- Ganar en Palogrande: Convertir la casa en una fortaleza inexpugnable
- Puntos fuera de casa: al menos empatar la mayoría de los partidos fuera de casa
- Llegar a 26-28 puntos: Clasificación garantizada por jonrones
- Luchar por el título en semifinales: Si se clasifican, jugar sin complejos
Dayro sabe que su aporte será fundamental en cada una de estas etapas. No puede marcar en todos los partidos, pero puede influir en todos. Y esa es tu responsabilidad como líder.
MOTIVACIÓN PERSONAL: EL RELOJ NO SE DETIENE
A sus 39 años, Dayro Moreno sabe que cada temporada podría ser la última. El cuerpo eventualmente dirá basta, pueden aparecer lesiones y el rendimiento puede disminuir. Por eso esta temporada 2026 es tan importante para él. No hay garantía de que haya una temporada 2027 o una temporada 2028. El momento es ahora.
Esta urgencia, lejos de ser negativa, es pura motivación. Dayro no tiene tiempo para conformarse, para relajarse, para pensar “ya lo logré todo”. Cada partido es precioso, cada gol es valioso, cada victoria es un tesoro. Esa mentalidad es exactamente la que necesita Once Caldas para lograr grandes cosas.
CONCLUSIÓN: LA TEMPORADA IMPECABLE ESTÁ AL ALCANCE
Dayro Moreno quiere una temporada impecable con el Once Caldas y tiene todas las herramientas para lograrlo. El equipo es cuarto con 10 puntos, viene de ganar al campeón, tiene fuerza en casa, tiene jugadores jóvenes con talento que complementan su experiencia y tiene un entrenador que confía en ellos.
El conjunto blanco supo atacar en los momentos clave, resistió la presión final de Junior y gestionó la ventaja con orden defensivo en el cierre. Esta mentalidad ganadora, este carácter, esta capacidad de competir contra los mejores, es exactamente lo que Dayro necesita a su alrededor para brillar.
La temporada impecable que busca Dayro no es un sueño imposible. Es un objetivo alcanzable si:
∙ Permanece libre de lesiones
∙ El equipo continúa con esta consistencia
∙ Palogrande sigue siendo una fortaleza
∙ Los compañeros mantienen el nivel.
∙ El técnico sigue confiando en el sistema.
A sus 39 años, Dayro Moreno sigue demostrando que la edad es sólo un número cuando el talento, el profesionalismo y el hambre de gloria están presentes. El fútbol colombiano tiene el privilegio de seguir disfrutando de su magia, y el Once Caldas tiene la suerte de contar con su liderazgo. La temporada impecable que busca Dayro no sería sólo su logro personal; Sería el regalo más grande que podría darle al club que lo acogió, a la afición que lo adora y al fútbol colombiano que tanto le ha dado. La lucha apenas comienza y Dayro Moreno está listo para pelear hasta el final.
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