En medio del reacomodo político de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia, el exsenador y dirigente del petrismo Gustavo Bolívar se pronunció sobre la decisión del candidato presidencial Iván Cepeda de escoger a la senadora indígena Aída Quilcué como su fórmula vicepresidencial. El respaldo de Bolívar se convirtió en una de las primeras reacciones de peso dentro del sector progresista tras el anuncio, destacando el significado político y simbólico de la elección.
Bolívar aseguró que la decisión del candidato demuestra que Cepeda no está guiando su campaña únicamente por cálculos electorales, sino por principios políticos relacionados con la inclusión y el reconocimiento de sectores históricamente marginados en la política colombiana.
Una fórmula que prioriza la representación
La elección de Aída Quilcué, lideresa indígena del pueblo nasa y actual senadora, generó diversas lecturas en el escenario político. Algunos analistas consideran que la decisión no necesariamente suma votos en nuevas regiones, especialmente porque el movimiento progresista ya tiene una presencia significativa en departamentos del suroccidente como el Cauca.
Sin embargo, Bolívar defendió la designación señalando que el impacto va más allá del cálculo electoral inmediato. En declaraciones radiales, explicó que la candidatura de Quilcué envía un mensaje simbólico de inclusión, en especial hacia el movimiento indígena colombiano, que durante décadas ha denunciado exclusión política y social.
El exdirector del Departamento de Prosperidad Social afirmó que Cepeda está actuando con base en principios políticos y no únicamente en estrategias pragmáticas de campaña.
El peso del movimiento indígena
El respaldo a Quilcué también pone en el centro del debate la representación de los pueblos indígenas dentro de la política nacional. Según Bolívar, el movimiento indígena en Colombia agrupa a millones de personas que históricamente han tenido poca participación en las altas esferas del poder, pese a su influencia social y territorial.
En ese contexto, la elección de una lideresa indígena como candidata a la Vicepresidencia busca enviar una señal política de reconocimiento a estos sectores, así como fortalecer el discurso de diversidad y pluralismo que ha promovido la coalición de izquierda en los últimos años.
¿Quién es Aída Quilcué?
Aída Marina Quilcué Vivas es una reconocida lideresa indígena del pueblo nasa nacida en el departamento del Cauca. A lo largo de su trayectoria ha participado en organizaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), donde ha trabajado en la defensa de los derechos humanos y territoriales de las comunidades indígenas.
En 2022 fue elegida senadora de la República por la circunscripción especial indígena con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS). En el Congreso ha participado en debates relacionados con la paz, los derechos étnicos y la justicia transicional.
Además, su liderazgo se consolidó durante movilizaciones sociales conocidas como mingas indígenas, en las que comunidades del suroccidente colombiano han reclamado mayor protección de sus territorios y garantías de derechos.
El contexto político rumbo a 2026
La decisión de Cepeda se da en un momento clave para la política colombiana, en el que diferentes sectores buscan consolidar candidaturas de cara a las elecciones presidenciales de 2026. En la izquierda, el debate gira en torno a la continuidad o evolución del proyecto político impulsado por el gobierno de Gustavo Petro, así como la construcción de nuevas alianzas.
Dentro de ese panorama, la fórmula Cepeda–Quilcué busca reforzar un discurso centrado en los derechos humanos, la inclusión social y el reconocimiento de las comunidades étnicas. Para figuras cercanas al petrismo como Bolívar, esta apuesta podría fortalecer el mensaje político de la campaña, incluso si no responde estrictamente a cálculos electorales tradicionales.
Reacciones y expectativas
Las declaraciones de Bolívar reflejan el respaldo de sectores progresistas a la fórmula presidencial. El exsenador afirmó que conoce de cerca la trayectoria de Quilcué y expresó su esperanza de que la dupla logre consolidarse como una alternativa fuerte en las próximas elecciones.
Mientras tanto, la candidatura también ha despertado debates en otros sectores políticos sobre la estrategia electoral del progresismo y el peso que tendrán los movimientos sociales y étnicos en la contienda presidencial.
Con la campaña apenas en sus primeras etapas, la fórmula Cepeda–Quilcué promete convertirse en uno de los binomios políticos más observados en la carrera hacia la Casa de Nariño.
28





