26-12-02-26.-El subsecretario de Estado de Energía, Caleb Orr, aclaró este miércoles que las alianzas de Estados Unidos para la explotación de tierras raras en América Latina «no son una represalia» contra China. Washington impulsa estos pactos a pesar de las millones de inversiones que el gigante asiático mantiene en la región.
Al ser consultado sobre posibles negociaciones con Venezuela, Orr señaló que el país caribeño cuenta con depósitos estratégicos. El subsecretario afirmó que recursos como «la bauxita, el níquel, el oro o las tierras raras representan una gran oportunidad para el pueblo venezolano».
Estados Unidos planea asociarse con las autoridades de Caracas para extraer estos minerales críticos bajo un nuevo esquema de gestión. El funcionario aseguró que están tratando de centrar los beneficios de esta actividad «en el pueblo y no en los grupos ilegales», reseñó AFP.
La semana pasada, el gobierno de Estados Unidos convocó a 54 países a una conferencia ministerial centrada exclusivamente en las tierras raras. Este recurso natural se destaca a nivel global porque es parte fundamental en el desarrollo de diversas industrias tecnológicas de punta.
Al encuentro internacional asistieron representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, República Dominicana, Ecuador, México, Paraguay y Perú. Washington busca consolidar un bloque regional que garantice el acceso a estos materiales esenciales para la transición energética.
Al finalizar la cumbre, la Casa Blanca formalizó alianzas estratégicas con Argentina, Ecuador, México, Paraguay y Perú, además de la Unión Europea y Japón. «Esto no es una represalia contra China», reiteró Caleb Orr durante una rueda de prensa.
El representante diplomático explicó que la estrategia estadounidense tiene fines puramente operativos y preventivos para su industria. Un objetivo central de estos acuerdos es «la diversificación y la eliminación de riesgos de nuestras cadenas de suministro», dijo.
Las tierras raras se componen de 17 metales con aplicaciones que van desde motores de vehículos eléctricos hasta turbinas eólicas y sistemas de defensa. Su extracción es compleja, lo que hace que los yacimientos en América Latina sean de gran valor geopolítico.
Actualmente, las corporaciones chinas lideran inversiones en proyectos de litio en Argentina y otros minerales esenciales en Ecuador y Perú. Frente a este dominio, Estados Unidos propone un modelo basado en la transparencia y la competencia corporativa privada.
Estados Unidos ofrece «una zona comercial preferencial para los países que quieran adherirse a altos estándares de libre mercado», dijo Orr. Con esta propuesta, Washington intenta diferenciarse de la estrategia paraestatal utilizada por el régimen de Beijing en el continente.