El cierre de año trae consigo un aumento significativo del endeudamiento en hogares caucanos, especialmente en sectores de bajos ingresos. Créditos informales, compras a cuotas y préstamos entre conocidos se convierten en una práctica común.
Familias reconocen que la presión social por celebrar, comprar regalos y participar en actividades festivas impulsa decisiones financieras que comprometen los ingresos del año siguiente.
El uso de préstamos “gota a gota” continúa siendo una preocupación, pues estas modalidades conllevan intereses abusivos y riesgos de intimidación. Muchas familias acceden a estos recursos sin dimensionar las consecuencias.
Economistas señalan que el endeudamiento decembrino profundiza ciclos de pobreza, ya que parte del ingreso del nuevo año se destina a pagar obligaciones adquiridas bajo presión emocional.
La situación refleja la ausencia de educación financiera y el peso cultural que tiene diciembre como periodo de gasto obligatorio.
Para las comunidades, el reto es replantear la idea de celebración sin comprometer la estabilidad económica familiar.
52