Los negociadores de Rusia, Ucrania y Estados Unidos pronto se reunirán por tercera vez. Sobre la mesa estarán los mismos asuntos no resueltos por las posiciones antagónicas involucradas -la cuestión territorial, la central nuclear de Zaporozhye y las garantías de seguridad para Ucrania, entre los principales- y dos nuevos, que tampoco permitirán avanzar hacia una solución política: la insistencia de Kiev en celebrar una cumbre entre Volodymyr Zelensky y Vladimir Putin que Ucrania y Moscú convoquen a elecciones presidenciales.
Estas dos exigencias no son más que una respuesta a la intención de responsabilizar al oponente del previsible fracaso de la reunión, ya que Rusia cree que los líderes deberían reunirse sólo una vez -para firmar el cese de hostilidades- y Ucrania impone condiciones para las elecciones que su rival considera inaceptables.
Así, la delegación rusa presente en esta tercera ronda insistirá en que los «acuerdos de Anchorage» son la única manera de poner fin a esta guerra, pero el Kremlin no ha explicado hasta el momento qué acordaron Putin y su homólogo estadounidense Donald Trump en la base militar de esa ciudad de Alaska durante una cumbre que duró menos de la mitad de las ocho horas previstas, con un almuerzo obligatorio.
Rusia lamenta que Estados Unidos se esté alejando del «espíritu de Anchorage», y en realidad no se acordó nada allí: la reunión terminó cuando Putin se negó a declarar un alto el fuego a menos que Ucrania entregara todo Donetsk y Luhansk, a cambio de congelar la línea de batalla en Kherson y Zaporozhye, manteniendo estas regiones por un futuro indefinido con alrededor del 70 por ciento.
Trump aceptaría que Ucrania ceda territorio, lo cual es habitual cuando se pierde en los campos de batalla, pero es una barbaridad que lo pida si a Rusia aún le queda por conquistar el 22 por ciento de la zona más fortificada de Ucrania, unos 5 mil kilómetros cuadrados, y el año pasado sólo consiguió menos del uno por ciento del territorio que le falta allí. Esto es inaceptable para Ucrania.
Mientras el Kremlin haga referencia a los “Acuerdos de Anchorage”, no es difícil predecir que la guerra continuará hasta que Rusia derrote a Ucrania o el Kremlin admita que no puede ganar.




