El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, volvió a generar polémica en el escenario político colombiano tras insistir en señalamientos contra el presidente Gustavo Petro, a quien vincula indirectamente con estructuras criminales a través del jefe disidente conocido como alias Calarcá.
Estas declaraciones no son nuevas, pero han tomado fuerza en medio del debate nacional sobre seguridad, la política de “Paz Total” y los recientes hechos violentos atribuidos a las disidencias de las FARC en distintas regiones del país.
Las acusaciones de Rendón
Rendón ha sostenido en reiteradas ocasiones que existirían presuntos vínculos entre sectores del Gobierno y estructuras ilegales, basándose en información obtenida de dispositivos incautados a alias Calarcá y en investigaciones periodísticas.
Según el mandatario departamental, estos elementos revelarían contactos o coincidencias que, a su juicio, comprometerían políticamente al Gobierno. Incluso ha afirmado que decisiones como la liberación de este cabecilla guerrillero habrían favorecido la expansión de grupos armados ilegales en Antioquia.
Además, el gobernador ha ido más allá al señalar que el supuesto vínculo del presidente con estructuras criminales se daría “a través de alias Calarcá”, lo que ha encendido el debate público por la gravedad de la acusación.
¿Quién es alias Calarcá?
Alias Calarcá es identificado como uno de los principales líderes de las disidencias de las FARC, específicamente del llamado Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), con fuerte presencia en regiones como la Amazonía y el nordeste antioqueño.
Se le atribuyen múltiples acciones violentas, entre ellas ataques contra la Fuerza Pública. Uno de los hechos más graves fue el asesinato de 13 policías tras el derribo de un helicóptero en Antioquia, lo que generó rechazo nacional e internacional.
También ha sido protagonista dentro de los procesos de negociación impulsados por el Gobierno en el marco de la política de paz, lo que ha generado críticas desde sectores políticos que consideran que estas conversaciones otorgan beneficios a grupos armados.
Tensiones por la “Paz Total”
Las declaraciones de Rendón se enmarcan en una crítica constante a la política de seguridad del Gobierno Petro. El gobernador ha cuestionado abiertamente la estrategia de negociar con grupos ilegales, asegurando que esto podría fortalecer a las organizaciones criminales.
En ese sentido, ha denunciado lo que considera un trato permisivo hacia cabecillas como alias Calarcá, señalando que decisiones judiciales y políticas han generado un ambiente de impunidad.
Incluso ha cuestionado por qué este cabecilla no ha sido priorizado en acuerdos internacionales para su captura, especialmente en cooperación con Estados Unidos.
Respuesta y postura del Gobierno
Hasta el momento, el Gobierno nacional no ha reconocido ningún vínculo con estructuras criminales. La postura oficial ha sido que los acercamientos con grupos armados hacen parte de una estrategia de negociación para reducir la violencia en el país.
El presidente Petro ha defendido la “Paz Total” como una política orientada a desescalar el conflicto armado, aunque esta ha enfrentado múltiples dificultades, incluyendo rupturas de cese al fuego y operaciones militares contra disidencias.
Un debate político en escalada
El cruce de acusaciones entre el gobernador de Antioquia y el presidente refleja una profunda polarización política en Colombia, donde la seguridad, el narcotráfico y las negociaciones con grupos armados se han convertido en temas centrales del debate público.
Mientras Rendón insiste en sus denuncias y exige explicaciones, sectores cercanos al Gobierno consideran que se trata de afirmaciones sin pruebas concluyentes que buscan afectar la legitimidad del Ejecutivo.
En este contexto, el caso de alias Calarcá se ha convertido en un símbolo de las tensiones entre las políticas de seguridad tradicionales y los nuevos enfoques de negociación promovidos por el actual Gobierno.
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