La Paz, 25 dic.- La Central de Trabajadores de Bolivia (COB) marchó este jueves navideño en el centro de La Paz para exigir la derogación del Decreto Supremo 5503, una polémica norma económica que eliminó los subsidios a los combustibles y que provocó rechazo en diversos sectores sociales.
Con gritos, cánticos y petardos, los trabajadores denunciaron que el decreto no significa sólo «gasolina», sino que, según su dirección, abre la puerta al suministro de recursos naturales a intereses extranjeros y permite formas de contratación laboral que consideran contrarias a los derechos de los trabajadores, como la libre contratación.
El director ejecutivo de la COB, Mario Argollo, cuestionó que mientras las bases se movilizan en Navidad, las «autoridades» celebran con banquetes. Sostuvo que cualquier ajuste económico debe afectar tanto a los sectores populares como a las elites y llamó a la población a ser informada sobre los alcances del decreto, convencido de que «dará la razón a la COB».
La marcha se dirigió hacia el Sindicato de Mineros, donde se realiza una amplia reunión para definir los próximos pasos del conflicto, en un contexto donde el Decreto 5503 sigue siendo el principal foco de tensión entre el Gobierno y parte de los movimientos sociales.
El decreto, una de las recientes medidas del Gobierno de Rodrigo Paz, fue defendido por el presidente y sus ministros como necesario por la falta de fondos para mantener el subsidio a los combustibles y como condición para la reactivación de la economía. Según el ejecutivo, la estructura de subsidios impidió la recuperación económica tras la crisis.
Producto de diversas reuniones con organizaciones sociales, el Gobierno logró desactivar varias movilizaciones, aunque continúan protestas como las de la COB exigiendo la derogación del Decreto 5503.
En contraste con la postura de Paz, el vicepresidente Edmand Lara aprovechó su mensaje navideño para criticar duramente la ley, que calificó como «un decreto de hambre, desempleo y desesperanza».
En un vídeo difundido en TikTok, afirmó que la medida es un «regalo» del presidente a la gente «más humilde», que no podrá «celebrar ni con panettone en la mesa».
Lara llamó a la población a no «bajar la moral y la guardia» ante la crisis económica y advirtió que «los tiranos eventualmente caerán». También expresó su apoyo al sector social, que acudió a La Paz desde otros departamentos para solicitar la derogación del decreto y recordó que «al que agrede a su pueblo, como el pueblo lo levanta, el pueblo lo baja».
Rodrigo Paz, por su parte, en un mensaje navideño difundido este miércoles en sus redes sociales, pidió afrontar el difícil momento económico «con fe, esperanza y certeza de que Bolivia saldrá adelante». Señaló que la fe es un «refugio» ante las pruebas difíciles y afirmó que el país ya ha superado crisis en el pasado.
Lara se ha definido en los últimos días como parte de la «oposición constructiva» al Gobierno de Paz, que ha mostrado una fractura en la cúpula gubernamental mientras el país enfrenta las consecuencias políticas y sociales del Decreto 5503.





