Los videojuegos actuales nos desconectan del mundo real y fomentan el individualismo – El informante

Nos quitan el tiempo libre, promueven la ideología de la violencia y nos meten en una espiral de consumo, advierte investigador de la UNAM

«Los videojuegos nos quitan el tiempo libre, promueven una ideología que normaliza matar a alguien para quedarse con las posesiones y nos mete en una espiral de consumo», dijo Érik Huesca Morales, físico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y doctorado en inteligencia artificial (IA) de la Universidad de California.

En una entrevista con Día sobre su libro ¿Listo? ¡Ir! El lado oscuro del universo de los videojuegosEl autor analiza los efectos sociales, culturales y económicos de la industria de los videojuegos, que nació en los años 70 y ha alcanzado recientemente una gran popularidad. Y para él, «nos quitaron el tiempo libre de improviso».

El investigador explicó que los videojuegos actuales promueven el individualismo: lo que antes se jugaba en grupos o en espacios comunes, hoy se hace frente a una pantalla y el jugador queda aislado del mundo real.

«La espiral individualista hace que la gente se preocupe menos por su comunidad, su entorno social y natural», enfatizó.

Otro aspecto cuestionable es el modelo de consumo de la industria, que genera beneficios entre 200 y 280 mil millones de dólares al año.

«Cuando hablamos de videojuegos, también hay gafas de realidad extendida, consolas especializadas, dispositivos que se pegan a las consolas. Las ganancias son tales que ni el cine ni transmisión música, video, publicaciones literarias, todos juntos, llegan a las mismas cifras», anotó.

Según Huesca Morales, los adultos de entre 20 y 45 años son los que más gastan en videojuegos.

el autor ¿Listo? ¡ir!, También destacó los efectos en la salud y el comportamiento de los usuarios. Aunque los videojuegos pueden estimular la memoria a corto plazo en las personas mayores, pueden promover el aislamiento y la adicción en los jóvenes.

Recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó el trastorno por videojuegos como una enfermedad mental en la undécima edición de su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), de 2019.

«Se estima que de los 3.100 millones de usuarios que hay en el mundo, que juegan al menos una hora al día, hay 240 millones que necesitan tratamiento urgente porque ya son adictos», enfatizó.

Las cifras superan con creces los informes sobre adictos a la cocaína o al fentanilo en todo el mundo.

El experto advirtió que los videojuegos transmiten una visión capitalista: «transmiten visiones de racismo, de clasismo y la idea de que siempre hay que vencer al otro, y para ello hay que pagar».

Señaló que al tratar este tema en su libro no busca asustar ni causar pánico entre la gente, sino visibilizar la necesidad de estudiar y regular la industria.

“Hay alrededor de 120 estudios que desarrollan videojuegos completos o participan en internacionales, no es hacker él hace programación en casa. Esta actividad debe ser regulada», afirmó.

Ante este escenario, Huesca Morales destacó la importancia de la divulgación científica para hacer frente a la desinformación: «La tecnología la desarrollamos los seres humanos para ayudarnos, debemos usarla, no temerla ni adorarla», anotó.

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