El presidente Gustavo Petro profundizó su distancia con el vicepresidente de Francia, Márquez, después de decir: «Nadie que sea negro me dirá que debe excluirse» y defender el nombramiento de Amanta Hank en el Ministerio de Igualdad de Género. La colisión revela una seria erosión en la Comisión y revive el debate sobre la participación, el prejuicio racial y la gestión en Colombia.





