«Pambelé ataca, le pega una izquierda, una derecha, una izquierda. El campeón del mundo está en mal estado, va a seguir la pelea… izquierda, derecha: ¡Campeón del Mundo, Kid Pambelé!» Así narró Napoleón Perea Castro la pelea por el título mundial welter junior de la Asociación Mundial de Boxeo el 28 de octubre de 1972, día en que el nombre de Antonio Cervantes Reyes quedó tatuado para siempre en la historia del deporte colombiano.
A partir de ese momento, aquel joven de puños certeros, pies que parecían flotar en la lona y mirada firme, que dejó San Basilio de Palenque para abrirse camino en el mundo, se convirtió en Kid Pambelé, el primer campeón mundial de boxeo que tuvo Colombia. Esa noche no sólo ganó un cinturón: le dio al país una victoria histórica y la certeza de que los sueños nacidos en la humildad también pueden convertirse en gloria eterna.
Han pasado más de cinco décadas desde aquella inolvidable noche de 1972 y hoy, a sus 80 años, Pambelé sigue siendo un referente vivo del deporte colombiano. El tiempo ha suavizado el ritmo de sus pasos, pero no ha logrado borrar la grandeza de su historia ni el impacto de sus hazañas. Su legado permanece intacto: fue campeón mundial durante siete años, defendió su título 21 veces y llevó el nombre de Colombia a lo más alto del boxeo internacional.
Pambelé no sólo ganó peleas, también se ganó respeto. En cada combate representó la disciplina, la constancia y la esperanza de miles de jóvenes que vieron en él la prueba de que los sueños también nacen en la periferia. Su carrera fue una suma de sacrificios, pero sobre todo de victorias que fortalecieron la identidad deportiva del país.
Como parte de la celebración de sus 80 años, el país reconoce su trayectoria y su invaluable aporte. Antonio Cervantes Reyes es uno de los deportistas que forman parte del programa Glorias del Deporte del Ministerio del Deporte, iniciativa que homenajea y acompaña a quienes, como él, marcaron un antes y un después en la historia del deporte nacional. Un reconocimiento a su grandeza y a la huella imborrable que dejó dentro y fuera del ring.
Celebrar Pambelé es exaltar lo mejor del deporte colombiano. Es volver a escuchar, con orgullo, aquella narrativa que paralizó a un país y comprender que sus golpes no sólo derribaron rivales, sino también barreras. A sus 80 años, Kid Pambelé sigue siendo un campeón: de la memoria, del respeto y del corazón de Colombia.
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