Un nuevo episodio de alerta de seguridad ha sacudido a Colombia luego de que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) alertara a las autoridades nacionales sobre un supuesto plan del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para llevar a cabo ataques el día de las elecciones. La información, confirmada por fuentes oficiales, indica que el crimen estaba planeado desde hacía al menos un mes.
Según informes conocidos el 25 de febrero de 2026, las autoridades colombianas lograron impedir el plan luego de un trabajo conjunto de inteligencia que incluyó el seguimiento de las telecomunicaciones, el análisis de movimientos sospechosos y la cooperación internacional.
El caso tomó relevancia luego de un operativo realizado en la zona sur de Bogotá, específicamente en la localidad de Usme, donde fueron detenidos dos hombres, presuntamente vinculados a la organización del ELN. En el lugar las autoridades encontraron un almacén secreto que servía como centro de producción de explosivos.
Según el informe oficial, en este lugar se incautó material suficiente para fabricar más de 70 artefactos explosivos improvisados, lo que demuestra la magnitud del ataque que se preparaba.
Un programa orientado a las elecciones
Las investigaciones indican que los ataques tenían como objetivo afectar el normal desarrollo de las elecciones, generar pánico entre la población y alterar el orden público. La advertencia de la DEA habría sido clave, ya que se emitió con semanas de antelación, lo que permitió a las autoridades reforzar la vigilancia y la prevención.
Además, se constató que el plan incluía una red de transporte en la capital, lo que indica que no se trató de una operación aislada, sino de una operación coordinada con diferentes partes. Las autoridades no descartan nuevas detenciones en los próximos días mientras continúan las investigaciones forenses sobre el material incautado.
La respuesta del gobierno y el fortalecimiento de la seguridad
Tras conocer la amenaza, el Ministerio de Defensa reforzó las medidas de seguridad en diferentes ciudades del país, especialmente en zonas estratégicas donde se realizarán elecciones. Esto incluye una mayor presencia de la fuerza pública, patrullajes viales y vigilancia de potenciales células urbanas del ELN.
El descubrimiento de la fábrica de explosivos confirma una tendencia preocupante: la intención de los grupos armados ilegales de influir en el proceso democrático mediante acciones violentas. Los expertos en seguridad advierten que este tipo de amenazas no sólo buscan crear terrorismo, sino también deslegitimar las instituciones.
Contexto: ELN y la seguridad electoral
El ELN, que se cree es la última fuerza guerrillera activa a gran escala en Colombia, históricamente ha llevado a cabo operaciones armadas contra el Estado, incluidos atentados con bombas. En los últimos años, sus actividades han oscilado entre procesos de diálogo y escalada de violencia.
Este nuevo tema llega en un momento crítico para el país, ya que las elecciones son un punto sensible en términos de estabilidad democrática. La rápida acción de las autoridades, apoyadas por la inteligencia internacional, impidió lo que podría haber sido un ataque importante.
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