Bogotá, Colombia — 1 de febrero de 2026.
La Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, fue escenario de una jornada de movilizaciones ciudadanas convocadas por sectores sociales, sindicales y organizaciones afines al Gobierno nacional, en respaldo a la visita oficial del presidente Gustavo Petro a Washington D. C., donde sostuvo reuniones clave con autoridades del Gobierno de Estados Unidos.
Desde tempranas horas de la mañana, grupos de manifestantes comenzaron a concentrarse en el corazón político del país portando banderas de Colombia, pancartas con mensajes de apoyo al mandatario y consignas en defensa de la soberanía nacional, así como de las reformas impulsadas por el Ejecutivo. La movilización se desarrolló de manera mayoritariamente pacífica y contó con acompañamiento de gestores de convivencia y autoridades distritales.
Un respaldo simbólico en medio de la agenda internacional
Las manifestaciones coincidieron con la agenda diplomática del presidente Petro en la capital estadounidense, donde abordó temas como cooperación bilateral, política antidrogas, transición energética, migración y democracia en América Latina. Para los convocantes, la concentración en la Plaza de Bolívar buscó enviar un mensaje de respaldo ciudadano frente a lo que consideran un momento clave para la política exterior colombiana.
Voceros de organizaciones sociales señalaron que la movilización tuvo como objetivo respaldar la posición del Gobierno colombiano frente a Estados Unidos, especialmente en asuntos relacionados con la lucha contra el narcotráfico desde un enfoque distinto al punitivo y la necesidad de apoyo internacional para enfrentar el cambio climático.
Desarrollo de la jornada y ambiente en el centro de Bogotá
Durante la jornada se realizaron intervenciones culturales, discursos de líderes sociales y actos simbólicos, mientras en los alrededores se observó presencia de la Policía Metropolitana para garantizar la movilidad y el orden público. Algunas vías del centro histórico presentaron cierres parciales, lo que generó afectaciones temporales en el tránsito vehicular y en el servicio de transporte público.
Aunque se registraron momentos de tensión aislados por congestión y discusiones entre manifestantes y transeúntes, no se reportaron disturbios graves ni enfrentamientos, según informaron las autoridades distritales. Al finalizar la tarde, los asistentes comenzaron a dispersarse de manera gradual.
Contexto político y reacciones
La jornada de movilizaciones ocurre en un contexto de alta polarización política en el país, donde las decisiones del Gobierno Petro, tanto en política interna como en el ámbito internacional, generan apoyos y críticas. Mientras sectores oficialistas destacaron la movilización como una muestra de respaldo popular, voces de la oposición cuestionaron el uso del espacio público y señalaron que la política exterior debe estar desligada de presiones internas.
Desde la Casa de Nariño no se emitió un pronunciamiento oficial durante la jornada; sin embargo, funcionarios del Ejecutivo han insistido en que las relaciones con Estados Unidos atraviesan una etapa de redefinición estratégica, en la que Colombia busca mayor autonomía en temas clave sin romper los lazos históricos entre ambos países.
La visita del presidente Petro a Washington y las manifestaciones en Bogotá reflejan, según analistas, la relevancia que ha adquirido la política exterior en el debate nacional, así como el papel de la movilización social como herramienta de respaldo o presión política en el país.
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