El caso del niño Kevin Arley Acosta Pico, de siete años y diagnosticado con hemofilia A severa, ha generado un intenso debate en Colombia sobre las fallas del sistema de salud, la responsabilidad estatal y la ética en el manejo de datos clínicos tras su muerte el pasado 13 de febrero de 2026.
Durante un acto público y un consejo de ministros el presidente Gustavo Petro volvió a referirse al caso y afirmó que la madre del menor, Yudy Katherine Pico, rechazó una intervención quirúrgica que, según él, pudo ser necesaria tras el accidente del niño en bicicleta. Petro aseguró que existe un documento firmado por la madre donde declaró no aceptar la cirugía, y defendió que esta decisión pudo influir en el desenlace fatal.
Además, el mandatario ha enfatizado que su gobierno no es responsable de la muerte de Kevin y atribuyó parte de la causa a la decisión de la familia. Petro también señaló que el niño estuvo un tiempo sin recibir la medicación esencial (el medicamento Emicizumab) debido a un cambio de EPS y problemas administrativos, aunque insistió en que corresponde a las autoridades investigar todas las posibles responsabilidades.
¿Por qué es polémico?
El caso de Kevin no solo concierne al accidente y la cirugía:
- Kevin padecía hemofilia A severa, una condición que impide la coagulación normal de la sangre, y dependía de un tratamiento regular con Emicizumab para evitar hemorragias graves.
- La familia denunció que la Nueva EPS, entidad de salud pública intervenida por el Estado colombiano, no le suministró la medicación desde diciembre de 2025, lo que dejó al niño vulnerable a complicaciones.
- La negativa de la madre a autorizar una intervención quirúrgica se debe, según ella, al riesgo real de hemorragia grave durante dicha operación sin la presencia del medicamento que regula la coagulación. Así lo explicó en una entrevista con medios nacionales, señalando que la cirugía sin tratamiento previo podía causar más daño que beneficio.
Reacciones y críticas al gobierno
Las declaraciones de Petro han provocado rechazo en distintos sectores:
- La madre de Kevin ha manifestado que las afirmaciones del presidente son una “gran mentira” y ha rechazado las acusaciones de responsabilidad, calificándolas de insensibles y de lavado de manos político.
- Organizaciones de derechos en salud sostienen que la divulgación de detalles clínicos confidenciales sin consentimiento viola la ley y expone a la familia a una revictimización.
- La Defensoría del Pueblo ha dicho que la muerte del menor es una falla del sistema de salud y no puede imputarse únicamente a la madre, resaltando que el cuidado de la salud es un derecho y responsabilidades del Estado.
- Expertos médicos y asociaciones han señalado que personas con hemofilia sí pueden tener una vida activa y practicar deportes con medicación adecuada, desacreditando la relación exclusiva entre el accidente en bicicleta y la muerte del niño.
En conjunto, estas reacciones han encendido un debate sobre la crisis del sistema de salud colombiano, la gestión de la Nueva EPS —que según pacientes enfrenta múltiples denuncias por falta de medicamentos— y la comunicación política del gobierno ante tragedias de alta sensibilidad social.
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