Primera cosecha de arroz de 2026 arranca en medio de una profunda crisis del sector El informante

El sector arrocero inicia 2026 enfrentando un panorama más complejo que el que dejó el cierre de 2025. A pocos días de comenzar la recolección de la primera cosecha del año, prevista desde mediados de febrero, productores e industriales advierten que la situación económica sigue deteriorándose debido a la caída de los precios, el encarecimiento de los costos de producción y las persistentes dificultades para comercializar el grano.

Ante este contexto, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural anunció la expedición de nuevas resoluciones orientadas a aliviar la presión financiera sobre los arroceros. Entre las principales medidas se encuentran la definición de precios base para la compra del arroz y la entrega de apoyos económicos directos, con los que se busca asegurar ingresos mínimos y reducir el riesgo de una mayor inestabilidad en el mercado.

Según la cartera agropecuaria, estas acciones están dirigidas especialmente a los pequeños y medianos productores, quienes han sido los más golpeados por la volatilidad de los precios y el aumento sostenido de los costos asociados a fertilizantes, combustibles y sistemas de riego.

La preocupación del gremio no es reciente. En los últimos meses se han realizado múltiples mesas de diálogo en las que han participado el Ministerio de Agricultura, la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), directivos de distritos de riego, líderes regionales, organizaciones del sector y representantes de la industria molinera. En estos encuentros se han evaluado propuestas para mejorar la rentabilidad del cultivo, garantizar la compra de la producción nacional y dar mayor estabilidad al mercado.

Fedearroz, por su parte, ha reiterado que la solución a la crisis no puede limitarse a ayudas temporales. El gremio insiste en la necesidad de implementar reformas de fondo, como una mejor planificación de las áreas sembradas, mayor control a las importaciones y estrategias que fortalezcan la competitividad del arroz colombiano frente a mercados externos.

Con el inicio de la cosecha, el sector mantiene la expectativa de que las medidas anunciadas se reflejen en una mejora real de los ingresos de los productores y en una relación más equilibrada entre agricultores e industria. Sin embargo, advierten que los resultados dependerán de la rapidez en la ejecución de las políticas y del compromiso efectivo de todos los actores de la cadena arrocera.

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