Con la cuenta regresiva para el evento de fútbol más importante del año en marcha, miles de colombianos ultiman detalles para acompañar a la Selección en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá. Sin embargo, lo que empieza como una fiesta puede terminar en un “guayabo financiero» de varios años si no se planifica con rigor.
El panorama financiero para este 2026 exige cautela: según el más reciente Índice Bravo, en Colombia una persona carga hoy con una deuda de $34,1 millones de pesos, una cifra que curiosamente igual al costo estimado de un paquete básico para el Mundial. Con un 43,3% de los ciudadanos manejando hasta cinco obligaciones simultáneas y un 44,1% admitiendo que su mora proviene directamente del sobreendeudamiento, lanzarse a la cita mundialista a punta de tarjeta de crédito es jugar un partido con la defensa rota
«La emoción de este evento es única, pero no debe ser la excusa para comprometer la tranquilidad del hogar. Hemos visto que muchos colombianos recurren al ‘tarjetazo’ para cubrir vuelos y hospedajes a última hora, enfrentándose a tasas de interés que hoy siguen siendo un desafío», afirman expertos de Bravo.
Pasos para un presupuesto mundialista «a prueba de deudas»
Para disfrutar del torneo sin afectar sus finanzas, los expertos de Bravo recomiendan seguir estos cuatro pilares:
- Transparencia financiera: Antes de comprar un tiquete, revise sus deudas actuales. Si sus obligaciones ya superan el 30% de sus ingresos, adquirir un nuevo crédito para viajar es un riesgo alto. Bravo sugiere priorizar el pago de deudas vigentes antes de sumar nuevos compromisos.
- El «factor TRM» y la provisión en divisas: al ser un evento en tres países con economías dolarizadas, la volatilidad de la tasa de cambio es el enemigo número uno. La recomendación es establecer un presupuesto diario en dólares y multiplicarlo por un margen de error del 10% para cubrir imprevistos.
- Evite el financiamiento a largo Plazo: si decide usar su tarjeta de crédito, procure no diferir los gastos de consumo (comidas, transporte local, souvenirs) a más de 3 o 6 meses. Pagar una hamburguesa en Nueva York durante los próximos tres años es una de las decisiones financieras más costosas que puede tomar.
- Gastos de «fanático» vs. gastos vitales: diferencie entre lo estrictamente necesario (hospedaje y transporte) y los deseos (camisetas oficiales, tours adicionales). Establecer un límite para estos últimos evitará que el gasto se desborde.
«r a la cita futbolera más importante es un sueño que no tiene por qué terminar en una pesadilla de deudas. Al final, el Mundial se disfruta más con una buena estrategia financiera; la planificación es lo que nos permite vivir la experiencia al máximo sin comprometer nuestra estabilidad económica futura.», afirman expertos de Bravo.
Que el pitazo final en la cancha no sea el inicio de un ‘tiempo’ de deudas imposible de remontar. La verdadera victoria mundialista se celebra cuando la pasión no hipoteca el futuro y el presupuesto se convierte en la defensa más sólida del bolsillo. En el juego de las finanzas, la jugada maestra no es el gasto desbordado, sino la planificación; asegúrese de que al regresar, su única preocupación sea el marcador y no el cto bancario.
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