En un acto que ha sido calificado como un gesto de responsabilidad institucional y un ejemplo de transparencia, el rector de la Universidad de Tolima, Omar Mejía Patiño, ha decidido solicitar al Consejo Superior su separación temporal de su cargo. Esta medida se toma en el contexto de una queja por acoso sexual que ha sido presentada ante él, lo que ha generado una serie de repercusiones tanto en el ámbito universitario como en su propia vida personal.
A través de una declaración oficial emitida en los medios, Mejía Patiño expresó que, aunque no está completamente informado de los detalles de la queja en su contra, ha tomado una decisión que considera llena de paz y que refleja su compromiso de trabajar siempre con honestidad y transparencia. En su intervención, el Rector subrayó que su principal objetivo es facilitar que las investigaciones se lleven a cabo de manera objetiva, rápida y rigurosa, asegurando que se respeten todas las garantías necesarias para el proceso, en beneficio de la institucionalidad de la universidad.
En su declaración, Mejía comentó: «Presenté una solicitud al Consejo Superior para que me concedan esta separación temporal, mediante un procedimiento administrativo del que tengo derecho, para brindar todas las garantías completas para que las autoridades competentes lleven a cabo las investigaciones adecuadas, con la velocidad, objetividad y rigor que la institución requiere». Estas palabras reflejan su deseo de colaborar plenamente con las autoridades para esclarecer los hechos que han dado lugar a esta situación.
El rector no solo abordó los aspectos institucionales, sino que también tocó el impacto emocional que este incidente ha tenido en su entorno personal. Reconoció que su decisión de apartarse temporalmente de su cargo no solo busca salvaguardar el respeto hacia la universidad, sino también proteger a su familia. «Soy padre, hijo, esposo y hermano del rector, y la integridad emocional de aquellos que más amo es mi mayor prioridad», reiteró Mejía, enfatizando su papel como protector de su familia en este tiempo de crisis.
La declaración pública se realizó en un espacio de diálogo convocado por la Universidad de Tolima, en el cual participaron miembros de la Dirección de la universidad, así como delegados de diversas entidades, como la Secretaría de Mujeres, funcionarios municipales y representantes del Ministerio Público. Sin embargo, es importante destacar que los representantes estudiantiles decidieron no ser parte de esta reunión, lo que añade un matiz a la situación actual de la universidad.
Mejía Patiño también hizo hincapié en su compromiso por avanzar en la institucionalidad en términos de justicia y respeto por los derechos humanos. En este sentido, subrayó la importancia de implementar un protocolo contra la violencia sexual y un régimen disciplinario con enfoque en la problemática sexual, considerándolo fundamental para construir una universidad más equitativa y justa. Aprovechó para agradecer las muestras de respeto y apoyo que ha recibido en medio de esta crisis, expresando su confianza en que un juicio justo y adecuado logrará esclarecer los hechos en un marco de respeto hacia la verdad y la legalidad.
Por último, se ha informado que Mejía ha enfrentado amenazas e intimidaciones en diversos entornos, incluyendo redes sociales, las instalaciones universitarias y mediante la distribución de folletos anónimos. Estas situaciones han sido notificadas a las autoridades competentes tanto a nivel nacional como internacional, y se han tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad de él y su familia, resaltando la seriedad de las circunstancias que rodean este caso.
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