Actualmente, la comuna Compradores enfrenta una crisis severa tras ser golpeada por un desbordamiento que ha causado estragos en la infraestructura y la vida cotidiana de sus habitantes. Esta situación crítica surgió en el sur, especialmente en el corregimiento de Cajamarca, donde el intestino resultó severamente afectado por la reciente transferencia de la garganta. El aumento significativo del afluente ha inundado múltiples áreas de la región, dejando a la comunidad en una condición extremadamente desesperada. Durante una visita a la zona para evaluar los daños, el concejal Luis Dael Caicdo confirmó que las pérdidas materiales son alarmantes y que muchas aldeas se han visto atrapadas en la crisis, complicando el acceso a la asistencia necesaria.
Uno de los lugares más impactados es la institución educativa del distrito, la cual ha quedado inhabilitada para cualquier actividad escolar. Según las declaraciones de Caido, el agua ha inundado las instalaciones educativas, provocando la pérdida de insumos del restaurante escolar, que incluye artículos básicos como pan, yuca y otros alimentos esenciales para alimentar a los niños. También ha habido daños significativos en los muebles de la institución; sillas, escritorios y puertas fueron destruidos debido a que el nivel del agua superó la altura de los mostradores. Como consecuencia inmediata de estos daños, se han suspendido las clases, dejando a los estudiantes sin la posibilidad de asistir a la escuela hasta que las condiciones sean adecuadas para reanudar las actividades académicas.
Entre los daños más preocupantes se destaca la destrucción del único camión cisterna que proveía agua potable a la institución, lo que agrava aún más esta situación crítica. “Sin agua, no pueden asistir a la escuela”, enfatizó el concejal Caido, subrayando la urgencia de restablecer el suministro de agua para poder reiniciar las clases a la mayor brevedad posible. Tanto la comunidad educativa como los padres de familia están a la espera de una respuesta activa por parte de las autoridades locales y entidades educativas para implementar recursos urgentes que permitan la restauración de estos servicios vitales y el retorno a la normalidad en las actividades académicas.
Además del impacto en la institución educativa, el desbordamiento ha dejado a su paso un daño considerable en varias vías cercanas. La fuerza del agua ha arrasado cultivos de maíz, yuca, frutas, y ha afectado a los animales de los campesinos, provocando así una pérdida significativa para la economía local. Ante este panorama, se hace un llamado urgente a las autoridades nacionales, departamentales y municipales para que brinden apoyo inmediato a las víctimas de esta catástrofe, subrayando la necesidad apremiante de una respuesta rápida que impida que la situación se deteriore aún más.
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