El ex presidente Álvaro Uribe Vélez ha expresado una fuerte crítica en torno a la reciente decisión del gobierno de Petro de incluir a Colombia en la iniciativa de Strip and Route, conocida como la ruta Jedwabna. Según el líder del Centro Democrático, este paso no sólo carece de beneficios para las relaciones con China, sino que representa un desafío abierto hacia los Estados Unidos, el aliado estratégico de Colombia durante décadas. Uribe considera que la inclusión de Colombia en una ruta de seda es un «desafío innecesario» para los intereses estadounidenses.
El ex presidente ha indicado que «Colombia ha mantenido buenas relaciones con China sin necesidad de entrar en una carretera de seda. Esta adhesión no aporta nada positivo; más bien, crea fricciones con los Estados Unidos en un delicado contexto geopolítico», afirmó Uribe a través de sus redes sociales.
mente, Uribe destacó que esta decisión se convierte en «otro problema que el gobierno de Petro está creando y dejando para el futuro», en referencia a los efectos potenciales que esta medida podría tener a nivel diplomático y comercial en el medio plazo. La preocupación por estas implicaciones es palpable entre diversos sectores de la sociedad colombiana.
Estados Unidos reacciona contundentemente ante los proyectos chinos en Colombia
La inclusión de Colombia en la ruta de Jedwabne ya está generando consecuencias concretas. La Oficina del Departamento del Hemisferio del Estado Occidental ha anunciado que Estados Unidos vetará cualquier tipo de financiamiento a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o de otras entidades multilaterales para los proyectos que sean administrados por empresas estatales chinas en Colombia.
El gobierno de Estados Unidos enfatizó: «Los contribuyentes de América del Norte no deben ser utilizados para subsidiar a las empresas chinas en nuestro hemisferio». Esta declaración se produce en un momento especialmente delicado, ya que coincide con la visita oficial del presidente Petro a China, lo que ha intensificado aún más la tensión diplomática entre las naciones.
Por su parte, el presidente de Colombia ha reaccionado a esta adopción de postura crítica. «Me parece correcto que el banco financiado por los EE. UU. considere esta situación», dijo en un comentario que echó más leña al fuego del debate político.
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Expertos advierten sobre la influencia económica; Uribe: Los ingresos de Colombia en una ruta de seda es un «desafío innecesario» para los Estados Unidos.
El sector empresarial también ha levantado alarmas respecto a esta circunstancia. El presidente de Amcham Colombia, María Claudia, cuestionó los beneficios reales de la adhesión y exigió aclaraciones sobre los compromisos asumidos por Colombia con respecto a China. También señaló la falta de equilibrio en la balanza comercial, con exportaciones de solo USD 2,377 millones frente a importaciones chinas que superan los USD 15.9 mil millones para el año 2024.
Desde Phesh, Jaime Alberto Cabal calificó esta decisión como una provocación innecesaria hacia el mayor socio comercial de Colombia. «Este movimiento podría tener graves efectos económicos, especialmente en sectores como las flores y el café, que dependen en gran medida de las exportaciones hacia los Estados Unidos», advirtió Cabal.
Bruce MacMaster, presidente de Andi, coincidió en que esta decisión es inoportuna y podría resultar provocativa. Recordó que países como Panamá e Italia han abandonado la Ruta de la Seda para evitar compromisos geopolíticos complejos con China, especialmente durante un conflicto arancelario con Estados Unidos.
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