Megaparranda Nelson Velásquez Itagüí: Fiscalía pone la lupa en millonaria fiesta en prisión El informante

La polémica por la llamada “megaparranda vallenata” en la cárcel de Itagüí sigue escalando en Colombia y ya tiene implicaciones judiciales. La Fiscalía General de la Nación anunció la apertura de una indagación para investigar al cantante Nelson Velásquez por el presunto delito de enriquecimiento ilícito, tras su participación en el evento realizado dentro del penal antioqueño.

El caso se remonta a una fiesta celebrada en el pabellón 1 de la cárcel de Itagüí, donde, según las autoridades, participaron cabecillas de organizaciones criminales del Valle de Aburrá vinculados a procesos de “paz urbana” impulsados por el Gobierno de Gustavo Petro.

Contexto del escándalo

El evento, que rápidamente se viralizó en redes sociales, dejó en evidencia una celebración con música en vivo, consumo de alcohol, alimentos especiales y la presencia de equipos electrónicos y tecnológicos prohibidos dentro de centros penitenciarios.

Durante inspecciones posteriores, las autoridades hallaron licor, sustancias ilícitas, dispositivos móviles, electrodomésticos y otros elementos no autorizados, lo que evidenció graves fallas en los controles del establecimiento carcelario.

Además, se conoció que el pabellón donde ocurrió la fiesta ni siquiera contaba con cámaras de seguridad, lo que ha dificultado la reconstrucción completa de los hechos y ha incrementado las críticas al sistema penitenciario.

Investigación contra el cantante

Como parte del proceso, la Fiscalía compulsó copias a la Dirección contra las Finanzas Criminales para determinar si existen irregularidades en los pagos recibidos por el artista, lo que podría configurar un posible enriquecimiento ilícito.

Paralelamente, el ente acusador abrió otra línea de investigación por el delito de prevaricato por omisión, orientada a establecer la responsabilidad de funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) que habrían permitido el ingreso del cantante, su equipo y los elementos utilizados en la celebración.

De acuerdo con versiones conocidas en medios, el evento habría implicado millonarios gastos —incluyendo pagos al artista— lo que también forma parte de las indagaciones para esclarecer el origen de los recursos.

Repercusiones políticas y judiciales

El escándalo no solo ha tenido consecuencias judiciales, sino también políticas. La revelación de la fiesta llevó a cuestionamientos sobre los procesos de diálogo con estructuras criminales y puso en entredicho la política de “paz total” del Gobierno.

Asimismo, se ordenaron inspecciones, recolección de pruebas y posibles sanciones disciplinarias para funcionarios involucrados. Incluso se han tomado decisiones como el traslado de algunos reclusos y cambios administrativos dentro del penal.

La defensa de Nelson Velásquez

Ante la controversia, Nelson Velásquez aseguró públicamente que actuó “de buena fe” y que fue contratado para un evento que, según la información que recibió, tenía carácter cultural y contaba con autorización. El artista afirmó que desconocía cualquier irregularidad en la organización de la presentación.

Un caso que reabre el debate

El episodio ha reabierto el debate sobre los privilegios en cárceles colombianas, la corrupción en el sistema penitenciario y los límites de actividades culturales dentro de estos espacios.

Mientras avanza la investigación, la Fiscalía busca determinar responsabilidades penales tanto del artista como de funcionarios y posibles financiadores de la fiesta, en un caso que se perfila como uno de los escándalos carcelarios más relevantes del año en Colombia.

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